La salud pública se mantiene en el foco debido a la temporada invernal y la circulación de variantes de influenza. Específicamente, ha habido reportes de que la influenza H1N1 sigue presente y, más recientemente, la aparición de la cepa H3N2 generó preocupación en la población. Sin embargo, las autoridades de salud, incluyendo la Secretaría de Salud (SSA) federal y expertos locales, han emitido comunicados descartando categóricamente el riesgo de una nueva pandemia o una 'supergripe' por la variante H3N2, llamando a la calma y exhortando a la población a vacunarse. Mientras se maneja la situación epidemiológica a nivel estatal y nacional, el sistema de atención médica en la capital hidalguense mostró signos de colapso. Un paciente denunció la saturación y el desbordamiento del área de urgencias en el ISSSTE de Pachuca, señalando la ineficiencia y las largas esperas para la atención, una situación que refleja la presión que experimentan los servicios de salud durante la temporada de enfermedades respiratorias. Por otro lado, se ha trabajado en reforzar la capacidad de respuesta y la atención especializada. El IMSS en Hidalgo ha coordinado traslados aéreos de emergencia para recién nacidos que requieren cuidados intensivos, y ha incorporado a 270 nuevos trabajadores de la salud para fortalecer la atención hospitalaria. Aunque la alarma por la influenza H3N2 es minimizada, la necesidad de vacunación y la evidente saturación en algunas áreas críticas del sistema hospitalario persisten como retos inmediatos.