Tulancingo de Bravo, Hgo. - Diversas instituciones de salud y centros de rehabilitación en el municipio de Tulancingo han emitido una alerta sanitaria y social ante el incremento exponencial del consumo de drogas sintéticas, siendo el cristal y el fentanilo las sustancias de mayor preocupación. Este fenómeno representa una grave amenaza para la juventud y la cohesión social del Valle de Tulancingo.
Los reportes indican que no solo ha crecido el número de consumidores, sino que la edad promedio de inicio ha disminuido drásticamente, alcanzando a menores de edad en el ámbito escolar y comunitario. La alta adictividad y el bajo costo relativo de estas drogas sintéticas facilitan su rápida propagación, superando en incidencia al consumo de drogas tradicionales como la marihuana o la cocaína.
Especialistas en adicciones señalan que el fentanilo, en particular, está generando cuadros de salud pública extremadamente complejos debido a su potencia, incrementando las tasas de sobredosis y mortalidad. La sociedad civil y las familias de Tulancingo demandan urgentemente programas de prevención más robustos y accesibles, así como mayor apoyo a las clínicas de rehabilitación.
Ante esta crisis, las autoridades municipales y estatales de salud han intensificado las campañas informativas, aunque reconocen que la capacidad de respuesta y la infraestructura para el tratamiento de adicciones severas se ve rebasada. Se está trabajando en coordinación con dependencias de seguridad para combatir las redes de narcomenudeo que facilitan el acceso a estas sustancias.
Es imperativo que los tres niveles de gobierno, junto con la comunidad educativa y los padres de familia, implementen estrategias integrales que aborden la prevención desde el ámbito escolar y familiar. El futuro de la juventud de Tulancingo depende de una acción coordinada y urgente para frenar esta ola de adicciones sintéticas.