Mineral del Monte, Hgo. – Ante la creciente competencia y los rigurosos criterios de la Secretaría de Turismo federal, los municipios que integran el Corredor de la Montaña, incluyendo Real del Monte y Huasca de Ocampo, se encuentran en una fase crucial de blindaje y consolidación de su estatus como Pueblos Mágicos. La noticia sobre el avance de municipios vecinos en sus programas de mejora ha impulsado a las administraciones locales a redoblar esfuerzos en materia de infraestructura y calidad de servicio turístico.
Los principales desafíos identificados en la región se centran en la gestión de residuos sólidos, la modernización de la señalética turística y la mejora urgente de la red vial que conecta las cabeceras municipales con sus atractivos principales, especialmente considerando las condiciones climáticas de neblina y lluvia que predominan en la zona boscosa. Se busca estandarizar la experiencia del visitante garantizando seguridad, accesibilidad y respeto por el patrimonio.
Representantes de la Cámara Nacional de Comercio y Turismo (Canaco Servytur) en la región han manifestado que el mantenimiento del nombramiento no es solo un tema de prestigio, sino un motor económico vital. "La identidad y el patrimonio del Corredor de la Montaña dependen de que seamos proactivos. Cada inversión en infraestructura se traduce directamente en empleos locales y derrama económica", señaló un líder empresarial local, urgiendo a la ciudadanía a participar en la conservación de la imagen urbana.
En respuesta a estas necesidades, la Secretaría de Infraestructura Pública y Desarrollo Urbano (SIPDUS) del estado, en colaboración con los ayuntamientos, ha iniciado mesas de trabajo intermunicipales. El foco inmediato es la rehabilitación de tramos carreteros específicos y la implementación de programas de capacitación para prestadores de servicios turísticos, asegurando que se cumplan los más altos estándares de hospitalidad y limpieza exigidos por la marca Pueblo Mágico.
Se espera que durante el segundo trimestre del año se presenten los primeros resultados tangibles de estas acciones coordinadas, con el objetivo de demostrar a la Federación el compromiso total con el programa Pueblos Mágicos. Los esfuerzos continuarán centrándose en la preservación del patrimonio histórico y la promoción de un turismo sostenible en el corazón boscoso de Hidalgo, vital para el desarrollo económico regional.